Eficiencia energética: impulsando la industria sostenible
En un mundo cada vez más concienciado sobre la necesidad de preservar nuestros recursos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera, optimizar el uso de la energía en los procesos industriales se vuelve fundamental.
El tejido industrial actual representa uno de los usos más intensivos en energía y debemos poner el foco en reducir no solo sus consumos, sino también sus emisiones de CO2 y consumos de agua; para cumplir con los objetivos marcados en la agenda de sostenibilidad.
Por tanto, la eficiencia energética no solo implica un ahorro económico significativo para las empresas, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental, mejora la competitividad y promueve la innovación tecnológica.
¿Qué es la eficiencia energética?
¿Sabías que la industria consume una tercera parte del consumo total de la energía nacional? Este dato facilitado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía (IDAE) es básico para entender la importancia de apostar por la eficiencia energética en estos entornos laborales. Sobre todo, si tenemos en cuenta que el precio de la energía ha alcanzado máximos históricos en los últimos meses y cuya volatilidad es significativamente elevada, sujeta sobre todo a conflictos sociales, políticos o de cualquier otra índole que impacte en nuestra sociedad.
Pero ¿en qué consiste la eficiencia energética? Podemos decir que se trata de utilizar menos energía para obtener los mismos resultados productivos. Es decir, optimizar el consumo energético sin que esta acción repercuta en el resultado final. Además, en un sector tan competido como la industria, aplicar medidas que apuesten por la eficiencia energética puede ser determinante para diferenciarse de la competencia e incrementar la rentabilidad de la empresa.
Además, promueve la sostenibilidad y es el principal vehículo que tiene el sector industrial para conseguir sus objetivos de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), objetivos en su mayoría alineados con las normativas locales, estatales y europeas.
¿Por qué es importante apostar por la eficiencia energética?
Llegados a este punto, queda claro que impulsar la eficiencia energética en la industria supone un importante ahorro económico para la empresa, ampliando los beneficios al reducir los gastos. Sin embargo, esta no es la única ventaja, te contamos otros beneficios de impulsar medidas para alcanzar este objetivo:
- Disminuye la dependencia de combustibles fósiles: las fuentes de energía renovable son una gran alternativa para mejorar la eficiencia.
- Minimiza el impacto ambiental asociado a la generación de energía, ya que contribuye a reducir la emisión de gases contaminantes al medioambiente.
- Promueve la independencia energética: asociado a la generación de energía propia y aprovechamiento de fuentes de energía residuales, fomenta la autonomía del consumidor frente al mercado.
- Incrementa la productividad: al reducir el consumo de energía, se evitan gastos innecesarios y aumenta la productividad.
- Mejora la imagen de marca: adoptar un enfoque más ecológico y sostenible, humaniza a la empresa que se muestra comprometida con la sociedad y el entorno.
Medidas para mejorar la eficiencia energética en la industria
Existen acciones que pueden implementarse para optimizar el consumo energético en la industria. Algunas de las más destacables son:
Innovación para procesos y sistemas
Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) son una herramienta para complementar las soluciones energéticas en la industria. Tendencias tecnológicas como el Cloud Computing, algoritmos de Machine Learning y el concepto de gemelos digitales son muy efectivas para mejorar la eficiencia de los procesos.
La renovación tecnológica es otra de las medidas de eficiencia con mayor peso, ya que los equipos de nueva generación presentan una alta eficiencia en su funcionamiento y pueden sustituir a aquellos que estén obsoletos o presenten un “performance” deficiente dadas sus elevadas horas de uso. Esta sustitución por tanto mejorará el consumo y control del proceso productivo, manteniendo el resultado.
Iluminación de bajo consumo
Tecnologías como la iluminación LED pueden reducir hasta un 80% el consumo energético. No se trata solo de reemplazar las luminarias por modelos de bajo consumo, también es recomendable realizar un control operativo y exhaustivo de la instalación. Es importante para esa gestión energética el considerar la instalación de sensores de detección de movimiento o presencia que encienden y apagan automáticamente las luminarias, regular la intensidad o temperatura de color de las luminarias para que se adapten a las necesidades de cada momento o a diferentes horarios del día y hacer un uso responsable de las mismas.
Análisis de datos
En la actualidad, existen herramientas de Big Data que permiten registrar datos de consumo detallados de equipos, procesos y trabajos. Esta información se puede analizar y convertir en información útil para tomar decisiones de ahorro de manera ágil. Hoy en día, es posible captar datos en tiempo real y analizarlos posteriormente.
Actualmente, el “Internet de las Cosas” (IoT) y la Inteligencia Artificial (IA) se presentan como dos herramientas de enorme potencial en este apartado para automatizar, vigilar, controlar y renovar la tecnología industrial y sus procesos.
Mejoras en el consumo térmico
Aprovechar fuentes residuales de calor de los procesos exotérmicos industriales es una de las medidas de eficiencia energética con mayor potencial y más común. Este calor, será capturado de diversas fuentes como agua caliente a desagüe, gases de combustión o líquidos refrigerantes de equipos y la energía será en gran parte reutilizada de nuevo en el proceso productivo para cerrar el ciclo.
Otra medida será mejorar el aislamiento de elementos constructivos y tuberías. Es una medida básica para reducir las pérdidas térmicas y además evita accidentes por quemadura. De esta forma, se optimiza el uso de los equipos de climatización y se reduce el consumo energético relacionado con estos sistemas.
Energías renovables
Las energías renovables son una de las medidas de eficiencia energética más claras para reducir el consumo energético, ya que tienen un impacto directo en el mismo, dado que la generación de energía suele ir directamente al punto de suministro o del consumo.
Las tecnologías más maduras actualmente son la energía solar fotovoltaica, la energía solar térmica, la energía eólica y la producción de energía mediante el aprovechamiento de biocombustibles (biomasa, biogás o hidrógeno).
Mantenimientos preventivos
Finalmente, implementar un plan de mantenimiento preventivo en cada proceso y equipo también favorece la eficiencia energética. Es posible aprovechar las ventajas de la automatización y la digitalización para detectar y corregir rápidamente cualquier problema o irregularidad que pueda surgir.
Además, esta medida mejora el funcionamiento de las máquinas y equipos, detectando el momento exacto en el que es conveniente actualizarlos o cambiarlos para no pagar de más en las facturas relativas al consumo energético; este punto también lo podemos denominar mantenimiento predictivo o conductivo de las instalaciones.
En definitiva, considerar las diversas formas de implementar sistemas de producción que garanticen la eficiencia energética resulta esencial en la industria 5.0 actual. Esto implica, por un lado, una mayor automatización y conocimiento de los procesos para optimizar las operaciones en las plantas o fábricas, así como mejorar su productividad para actuar directamente sobre los consumos reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y promoviendo la sostenibilidad.
José María Muñoz Povedano
Gerente Senior de Ingeniería y Energía en Serveo