Cómo mejorar la eficiencia energética de tu empresa
En general, podemos definir el concepto de eficiencia energética como el uso responsable de la energía. Se trata de un conjunto de acciones que nos permiten minimizar el impacto ambiental y reducir los costes relacionados con el consumo energético, logrando así un mayor ahorro.
En este sentido, consideramos que cualquier elemento es energéticamente eficiente si utiliza menos energía para realizar la misma tarea que otros dispositivos similares. Además, es importante destacar que la eficiencia también se ve favorecida por la implementación de energías renovables y el autoabastecimiento.
¿Cómo se calculan los índices de eficiencia energética?
Para calcular los índices de eficiencia energética se consideran los siguientes factores en orden de prioridad:
- Equipos y tecnología. Se evalúa la antigüedad y el mantenimiento de los equipos y máquinas utilizados por la empresa.
- Cultura energética. Se valora la responsabilidad social corporativa de la empresa y los hábitos de cada empleado para promover un consumo responsable. Las prácticas que fomenten el ahorro energético tienen un impacto positivo en la imagen corporativa de la empresa.
- Control y medición. Se evalúan los sistemas de control y medición del consumo de energía en la empresa.
En edificación, la eficiencia energética se mide a través de una escala de letras que va desde la “A” a la “G”, y se calcula a través de distintos programas informáticos especializados que valoran y simulan los comportamientos del edificio y sus instalaciones frente a las distintas situaciones meteorológicas que se producen a lo largo del año en cada zona climática.
Eficiencia energética: ventajas para tu empresa
Realmente, adoptar medidas para mejorar la eficiencia energética en las empresas conlleva una serie de ventajas que pueden impulsar su progreso y desarrollo económico, social e industrial. Entre sus principales beneficios, podemos destacar los siguientes:
- Reducir costes y aumentar la competitividad: Al reducir el consumo de energía y, consecuentemente, sus costes, las empresas pueden mejorar su actividad económica y ser más competitivas. Además, el uso de energías renovables puede ahorrar dinero a largo plazo, ya que los combustibles fósiles son recursos limitados y cada vez más costosos.
- Minimizar las emisiones de gases de efecto invernadero: El ahorro energético y las energías renovables favorece que las compañías disminuyan sus emisiones de gases de efecto invernadero, luchando así contra el cambio climático.
- Independencia energética: Las fuentes de energía renovables permiten reducir la dependencia de las empresas de los combustibles fósiles importados de otros países.
- Fomentar la innovación tecnológica: La búsqueda de una mayor eficiencia energética puede estimular la innovación tecnológica y la adopción de tecnologías avanzadas. Aunque puede suponer un coste extra al principio, a largo plazo estas medidas resultan rentables para las compañías.
- Mejorar la productividad: Las medidas de ahorro e innovación técnica favorecen un incremento de la productividad
- Responsabilidad Social Corporativa: La preocupación de una empresa por el medio ambiente puede diferenciarla de la competencia, mejorando su imagen corporativa ante la sociedad.
Consejos para ahorrar energía en la empresa
Entonces, ¿cómo pueden las empresas alcanzar la eficiencia energética? Realmente, tienen la capacidad de disminuir su consumo de energía mediante acciones como invertir en equipos de alta eficiencia energética o adoptar medidas de ahorro. Asimismo, pueden adaptar sus actividades y el comportamiento de su equipo humano hacía la sostenibilidad, aportando su granito de arena en la construcción de un futuro mejor.
Iluminación
Los sistemas de control de iluminación son una solución efectiva para ahorrar energía. La instalación de sensores de presencia es una medida valiosa, ya que se pueden programar para regular o apagar la iluminación en función del nivel de ocupación.
En este punto, también tiene una gran importancia la luz natural. De hecho, es posible regular la iluminación en función de la cantidad de luz solar disponible en el espacio de trabajo. Cuanto mayor sea esta, mayor será el ahorro energético.
Adicionalmente, existen sistemas de control y regulación complejos, los cuales permiten adaptar las necesidades de iluminación en función de diferentes variables como son la ocupación, la luz natural, presencialidad, etc.
Finalmente, la instalación de iluminación LED, permite minimizar el uso de energía, siendo además la alternativa más ecológica.
Control y automatización
La gestión inteligente de energía, a través de la monitorización activa del consumo y la automatización de las instalaciones, es esencial para mejorar la eficiencia energética. La tecnología de automatización proporciona soluciones para analizar el uso que se realiza, identificar patrones y tomar medidas correctivas.
Optimizar los sistemas de climatización
Es crucial mantener una temperatura constante en el espacio de trabajo para mejorar su confort térmico. En este sentido, son importantes algunas medidas como revisar los sistemas de climatización para optimizar su funcionamiento y revisar los sistemas de aislamiento para evitar fugas.
Descarbonización
Los sistemas de calefacción se basan tradicionalmente en la quema de combustibles fósiles, si bien, estos combustibles tienen por norma general un gran poder calorífico, los sistemas que hacen uso de los mismos cuentan con rendimientos muy inferiores respecto a otras soluciones como la bomba de calor. Estos equipos absorben la energía existente en el aire ambiente mediante procesos termodinámicos y la emplean para producir frio y calor.
Sistemas de aerotermia
Los sistemas de aerotermia se basan en el funcionamiento de una bomba de calor, capaces de aportar calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente todo el año a través de la energía que se encuentra en el aire. Las directivas europeas actuales consideran que este tipo de energía proviene de fuentes renovables.
Realizar un mantenimiento adecuado
Aunque puede parecer que no está relacionado, el mantenimiento de las instalaciones resulta esencial para garantizar un ambiente de trabajo adecuado. Algunas de sus tareas también contribuyen a alcanzar la eficiencia y mejorar el ahorro energético.
Por ejemplo, revisar el correcto funcionamiento de los aparatos de aire acondicionado o calefacción, inspeccionar la instalación eléctrica para asegurar que no hay alteraciones, mantener una temperatura adecuada de las instalaciones para evitar los cambios bruscos de temperatura o implementar sistemas energéticos basados en fuentes renovables, son cuestiones que mejoran la eficiencia.
En Serveo apostamos por una metodología concesional centrada en disminuir tanto los costes directos como indirectos, mediante una gestión eficiente de la energía. Además, creemos que un mundo más sostenible es posible y estamos comprometidos con la reducción de las emisiones nocivas. ¿Nos acompañas?
Autor
José María Muñoz Povedano
Gerente Senior de Ingeniería y Energía en Serveo
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